17.07.20

La voz de los chiquilines en la vuelta a clases presencial

Previo a esta vuelta a clases presenciales desde Providencia nos enfocamos en trazar un plan que contemplara los aprendizajes durante el tiempo no presencial y los desafíos que se fueron presentando en cada programa. En este sentido, para elaborar este plan, fue muy importante tomar en cuenta el intercambio con las familias y con los chiquilines, escuchar sus inquietudes y experiencias para planificar el proceso educativo del resto del año.

Como comunidad educativa fueron muchos los aprendizajes durante la no presencialidad. El valor de los educadores y su rol central en acompañar los procesos de enseñanza-aprendizaje, la importancia del intercambio y la construcción de conocimientos con otros, de aprender en vínculo, intercambio y complementariedad con otros compañeros y educadores. Y resignificar lo importante de contar con un tiempo y espacio educativo concreto, son algunos de esos aprendizajes. 

En esta oportunidad aprovechamos para conversar con los chiquilines del Club de Niños y del Liceo Providencia para que nos contaran cómo habían vivido esta vuelta a clases presenciales y el encuentro con sus compañeros y docentes. 

Desde Providencia nos adaptamos y ajustamos la propuesta educativa para que los chiquilines cuenten con todas las herramientas y aprendizajes necesarios, además de recibirlos con todos los cuidados sanitarios que implica este contexto.

Mauro de 6to del Club de Niños nos contó que de a poco se fue acostumbrando a “ponerse alcohol en gel y lavarse las manos al salir de la clase, al entrar, a cada rato”. 

La sala de clases como espacio de encuentro y aprendizaje

Una de las primeras reflexiones que los chiquilines destacan es la diferencia que notaron entre aprender en modalidad virtual y presencial. “No es lo mismo tener a tu maestra enfrente tuyo que te puede explicar muy bien las cosas”, nos dijo Avril de 6to del Club de Niños. Mauro recalca, “en el salón es diferente porque podés preguntar si tenes una duda rápida”. 

El encuentro con los compañeros y los aprendizajes que se generan en el aula son muy valorados por los chiquilines. Cada uno puede aportar al otro, compartir conocimientos, cualidades y así aprender juntos. “Siempre te pasa que uno (un compañero) justo hace esa pregunta que está bien entonces estoy aprendiendo con él” nos cuenta Ezequiel, estudiante de 3er año del Liceo.

Otra de las expresiones que aparece tiene que ver con los vínculos, las ganas de volver a verse y de encontrarse con sus compañeros y educadores. “Me gustó volver a ver a mis compañeros con los que me pasaba riendo. Está bien volver a ver a los profesores que uno extrañaba porque hacía mucho que no los veía. Volver a tener las explicaciones que no podía entender por las redes. Volver a ver los referentes que lo dan todo para que vos vengas.”, destacó Ezequiel.

Más allá de los contenidos curriculares, en Providencia buscamos que los chiquilines puedan desarrollar sus potencialidades y fortalezas. En este sentido Mauro nos cuenta “aprendemos muchas cosas acá, a valorar, a no pelearnos con los demás…”, y destacó, “también reforzamos lo que aprendemos en la escuela”. Avril, por su parte, recalcó, “aprendemos a compartir en equipo, a prestar las cosas, a no pelear, a todo eso, a valorar a las personas”. Ezequiel también nos comentó que, “se aprende el compañerismo más que nada en estos momentos, a tener humildad, ayudar a tus compañeros. Muchas cosas se aprenden.”

Desde Providencia buscamos generar espacios para acompañar los anhelos y sueños de los chiquilines. “Yo quiero terminar y hacer lo que más amo (…) Quiero estudiar marítima”, nos dijo Ezequiel. Además, nos contó que “quería volver” al liceo y que  “sentía que si seguía con las redes no iba a aprender nada, no iba a pasar de año, me sentía así, y yo quiero pasar de año  porque quiero hacer lo que quiero.”

Con la alegría de seguir aprendiendo en el encuentro con los otros y la convicción de continuar construyendo oportunidades educativas, acompañamos y motivamos a los chiquilines a seguir adelante con confianza y entusiasmo. 

En momentos de desafíos y de gran reflexión, recibimos a los chiquilines con muchas ganas de continuar aprendiendo uno del otro, caminando juntos y creciendo como comunidad educativa. 

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