Retiro Educadores
“Hace tiempo que veníamos hablando de ofrecer a todo el equipo de Providencia un espacio de encuentro personal con Dios, con uno mismo, y con el resto de los compañeros. La idea era regalarle a nuestros compañeros esa experiencia de ir a las raíces desde las que surge Providencia, descubrir que nos mueve a estar acá”, comentó Flor Ortigoza, Coordinadora de Pastoral.
“En el retiro sentí paz. Será que uno en el día a día anda corriendo para todos lados y no tiene tiempo para parar. Disfruté del día, aproveché para escribir, para estar ahí con los compañeros”, dice Adri, Cocinera de Provi. Se queda pensando y repite: “Sentí paz”.
En el retiro nos acompañó el Padre Pablo Pol, sacerdote de los Padres de Schoenstatt que nos ayudó a entrar en clima de oración y meditación. Además, como bonus tuvimos un momento en el que la hermana María Inés nos contó sobre los comienzos de la historia de Providencia: nos habló sobre la señora Lucía, vecina del barrio que fue quién comenzó a trabajar con los chiquilines en el barrio hace más de 20 años, sobre la ermita que construyó en su casa y sobre las primeras voluntarias que empezaron a acompañar el trabajo que se realizaba en el barrio.
“Haber elegido el Santuario para tener el retiro, esta “Hora Puente” como le llamamos, haciendo referencia a un tiempo que nos tomamos en medio del día a día para frenar y poder dedicarlo a uno mismo, tiene la gracia especial de conocer el origen de Providencia y experimentar que lo que se vive y siente en el Santuario, también se vive y siente acá en el trabajo diario”, concluyó Florencia.

