A participar se aprende participando
Desde Providencia creemos en la importancia de crear y fomentar espacios de participación de los estudiantes. Estos espacios fomentan la formación transversal de habilidades de convivencia y motiva a los estudiantes a desarrollar vínculos de calidad y apropiarse del centro educativo, donde comparten gran parte del día.
Entre los espacios y acciones para vivenciar y practicar la participación que se desarrollan en el Liceo se encuentran: la asignatura que llamamos “Horas Provi” en la cual se trabajan aspectos de la vida liceal transversalmente, la elección de los delegados, y la realización de asambleas tanto de grupo como del Liceo en general. El objetivo de estos espacios es que los estudiantes puedan aprender y adquirir el ejercicio de la ciudadanía, pensando temas y participando directamente de la toma de decisiones del centro educativo. “Si Uruguay es un país en democracia y la democracia es más representativa, idealmente está bueno que los chiquilines, para ir incorporando ese sistema, lo ejerciten” comentó Carolina Naya, referente de participación del liceo. “Son importantes los espacios de participación en los centros educativos porque son los que forman primero a las personas y después a los futuros ciudadanos, para eso tienen que tener incorporados los mecanismos que existen” concluyó Carolina.
Los espacios de participación, además de formar a los futuros ciudadanos, enseñan a los estudiantes a poner en práctica su derecho a ser escuchados y la responsabilidad de tomar decisiones, donde deben asumir compromisos y responsabilidades. Carolina destacó “tiene que ver con el estilo de Provi, acá elegimos una manera de convivir, de transitar este espacio que tiene que ver con reconocernos, reconocer al otro o la otra, escucharnos, tratarnos por igual, tratarnos con respeto”.
Todos los años, entre marzo y abril, los estudiantes de todas las clases del liceo realizan la elección de los delegados. Cada estudiante vota a dos representantes de su clase que los estarán acompañando como delegados durante todo el año. Estos representantes deben ser elegidos de forma paritaria. Antes de la elección, se hace un gran énfasis en reflexionar qué implica ser delegado y cuál es su rol y sus tareas a desempeñar. Mauro, delegado de noveno, explicó “que haya delegados es algo importante porque se pueden presentar propuestas, problemas o ideas”. Por otro lado, Elvira Sisnandez, subdirectora del liceo, comenta “primero, el gran énfasis, está en construir con las clases cuál es el perfil del delegado y cuál es el perfil del delegado en Provi” luego agregó “después, los chiquilines van construyendo un imaginario de cuáles son las características que aportarían a este delegado. Lo interesante de este proceso es trabajar también el rol del resto del grupo, los distintos roles y qué puedo hacer yo desde mi rol en esto de la responsabilidad compartida”.
“Otra de las cosas que aporta promover la participación es la identidad colectiva, genera noción de bien común, de decisiones compartidas, que en un mundo tan individualizado, es bien contracorriente. Y esto se va permeando en muchas cosas que tienen que ver con la vida cotidiana” destacó Carolina.
Una vez elegidos los delegados, cada quince días se reúnen con educadores de Providencia para conversar, plantear ideas, inquietudes y problemáticas que traen los chiquilines. Carolina, educadora referente de participación , nos comenta “hay una propuesta base o un disparador, pero la idea es que los estudiantes vayan trayendo sus propios insumos para esas charlas, algún conflicto, ideas o propuestas sobre el funcionamiento del liceo” concluyó “es un espacio donde se brinda mucha información, se conversa lo que proponen los gurises y articula con todo lo que va pasando alrededor”.
Por otro lado, los delegados, en diferentes momentos del año, participan en la reunión de profesores para reflexionar sobre cómo mejorar las clases, e intercambian fortalezas y aspectos a mejorar tanto del grupo como de los profesores. Mauro nos contó que “el año pasado nos organizamos porque íbamos a participar de la reunión de profesores, ahí íbamos a plantear una idea y los aspectos a mejorar. Para eso, nos preparamos mucho, practicamos cómo era la forma de decirlo, a qué se iba a comprometer la clase y a qué nos íbamos a comprometer nosotros los delegados. Se trata de plantear cosas a mejorar pero también dar de nosotros”. Elvira concluyó: “Es una instancia de intercambio que está muy buena, genera un vínculo mucho más cercano y la posibilidad de ir pensando en conjunto cómo se desarrollan los diferentes espacios educativos”.
Creemos firmemente que estos espacios de participación cumplen un rol fundamental en el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Se trata de espacios creados para y por ellos, donde pueden reflexionar e intercambiar junto a sus compañeros y educadores, donde en definitiva van co-construyendo su vivencia educativa.

