10.08.21

Conociendo el mundo laboral, ampliando horizontes

El Centro Educativo Providencia trabaja desde el 2015 en el diseño de un Programa de Formación Laboral con el objetivo de construir oportunidades para que, jóvenes entre 18 y 29 años de la zona (Cerro oeste), puedan acceder a un espacio de capacitación y acompañamiento para ingresar y mantenerse en un entorno laboral formal.

En estos años hemos ido desarrollando un proyecto que busca acompañar a los jóvenes en la formación para el trabajo y tender puentes para la inserción laboral con diferentes empresas o emprendimientos. En este sentido nuestro programa tiene tres ejes: una currícula transversal que busca desarrollar habilidades socioemocionales e instrumentales necesarias para el mundo del trabajo; una currícula del área específica de formación que se va construyendo en conjunto con las empresas o emprendimientos en los cuales los jóvenes desarrollan su práctica; y el acompañamiento individual de cada uno de los participantes. Al respecto de esto, Laura Voituret, directora general de Providencia, señaló, “Para nosotros es clave contemplar que en un proceso educativo estos tres ejes se interrelacionan y que los buenos resultados se obtienen en el trabajo en conjunto y sostenido con los diferentes actores: chiquilines, empresas, familias y educadores”.

En 2021 venimos desarrollando tres capacitaciones que incluyen a 195 chiquilines. Sin embargo, se han inscripto en las formaciones 1450 chiquilines, lo que nos desafía a seguir buscando oportunidades de proyectos con distintas empresas para poder dar respuesta a esta demanda. Por un lado, en mayo comenzamos la formación en el área de logística junto a la empresa Murchison e Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (INEFOP). Por otra parte, en el mes de julio comenzamos la formación de atención al cliente y ventas junto a Fundación Tienda Inglesa. Finalmente, desde el año pasado estamos trabajando junto a INEFOP en la capacitación en Habilidades Digitales con grupos de chiquilines de todo el país.

Con cada proyecto en la etapa, de formación transversal “se trabaja lo que concierne a habilidades blandas o actitudinales”, señaló Matías Hochmann, coordinador del programa. “En la etapa transversal se trabaja también el autoconocimiento, proyecto personal, la motivación, el compatibilizar la dinámica intrafamiliar con lo laboral”, agregó. 

Durante la formación específica en la empresa profundizan la práctica en contacto directo con las tareas concretas, siendo en muchos casos su primera experiencia en el mundo laboral. Esta instancia les permite conocer el funcionamiento de la empresa, ahondar más en la capacitación, conocer las especificidades de las tareas y descubrir sus fortalezas y destrezas.

Una vez finalizada la formación específica en la empresa y dependiendo de la evaluación que se haga de cada uno de los chiquilines, desde la empresa se puede realizar una oferta para trabajar allí. 

Capacitación en logística

Junto a Murchison e INEFOP trabajamos a través de un proyecto de formación dual, eso quiere decir que busca que los participantes puedan a lo largo de su formación encontrar un diálogo entre la teoría y la práctica que sin duda genera aprendizajes muy significativos.

La etapa de formación transversal en logística se realizó de forma virtual por la realidad sanitaria, por lo que se adaptaron todos los talleres e implicó un gran desafío, dada las limitantes en conectividad y equipos de los chiquilines. De todos modos, se “obtuvieron buenos resultados en ese sentido” comentó Matías. 

La formación transversal del área logística duró cuatro semanas y luego, a partir de esa semana, los chiquilines comenzaron la capacitación en Murchison que dura 25 semanas. Es una práctica formativa remunerada a través de la Ley de Empleo Juvenil, en donde se evalúa puntualidad, asistencia, compromiso, involucramiento y conocimientos más específicos.

“Una vez que pasan a la práctica en la empresa, nosotros no perdemos el contacto con ellos, sino que a través de los acompañamientos, vamos haciendo el seguimiento de los participantes en la empresa”, resaltó Matías.  

Otro aspecto clave es el contacto con los referentes de la empresa, realizando en conjunto un acompañamiento individual y grupal. “Ese acompañamiento es fundamental y también es una de las patas importantes de las formaciones que hacemos en el área laboral”, agregó.

Desde Murchison expresaron una gran satisfacción por trabajar en conjunto en esta formación dual, desde Providencia y desde la empresa. Stefany Sampietro, gerente del área de relaciones humanas, calidad y SYSO de Murchison, destacó, “Estamos trabajando día a día para poder brindar a los chiquilines la máxima capacitación, el máximo entrenamiento y que puedan conocer las actividades que desarrollamos. Haciendo mucho énfasis en el cumplimiento de los requisitos con los clientes y en el trabajo con seguridad y salud ocupacional. Eso para nosotros es realmente fundamental y forma parte de nuestra política de gestión y nuestros valores”. 

Una experiencia nueva en donde los chiquilines aprenden día a día con mucho entusiasmo. “Los chiquilines se han mostrado súper dispuestos y renuevan nuestras energías a diario y sin duda que nos desafían”, agregó Stefany.

Los chiquilines manifiestan sus ganas de seguir creciendo y aprendiendo con gran ilusión.

Cinthya tiene 21 años y participa de esta capacitación. Nos contó que su experiencia en la empresa es muy buena. “Me siento muy cómoda con mis compañeros, tanto con quienes nos están enseñando. Día a día nos vamos superando a nosotros mismos y conocemos cosas de nosotros que no sabíamos, como los talleres de autoconocimiento”, recalcó. 

Micaela tiene 24 años y también manifestó su gran alegría por tener esta oportunidad. “Tanto el taller como las prácticas en la empresa me están dando un montón de herramientas tanto a mi como a mis compañeros. Tanto en lo personal y también para adquirir competencias a la hora de conseguir trabajo”, dijo.

Participar de esta formación para los chiquilines significa una gran oportunidad de aprender, crecer y desenvolverse en el ámbito laboral reconociendo sus habilidades. En referencia a esto, Paula Bonfiglio, educadora del Programa Formación Laboral, “Lo más lindo es ver a los chiquilines crecer. Impresiona los grandes cambios que hacen en pocas semanas. Descubren en ellos todo el valor que tienen para dar. Se despliegan, crecen y se transforman”.

Desde Providencia queremos seguir creciendo para responder a la demanda de los chiquilines. Por eso seguimos diseñando proyectos e invitamos a las empresas que tengan interés a trabajar en conjunto.

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