23.02.18

El Centro Juvenil acompaña la CONTINUIDAD educativa

El Centro Juvenil Continuidad brinda un espacio  para que los jóvenes de la zona reciban el acompañamiento y apoyo necesario para culminar el ciclo de estudios secundarios.

El año pasado egresó la segunda generación del liceo. 60 jóvenes terminaron el ciclo básico y ahora la gran mayoría están inscriptos en el liceo para comenzar a cursar bachillerato, otro grupo decidió seguir sus estudios en la UTU, y 6 de ellos están cursando en ÁNIMA (Bachillerato tecnológico).

El Programa Continuidad surge con la intensión de poder acompañar la trayectoria educativa de los jóvenes que egresan del Liceo Providencia. La propuesta ha ido cambiando en estos años. En un principio el Centro Juvenil (desde el año 2005 al 2016) recibía adolescentes a partir de los 12 años, en su mayoría egresados del Club de Niños. Al comenzar a funcionar el Liceo, y tener la primera generación de egresados de ciclo básico (año 2016) la población del Centro Juvenil cambió, ahora recibe a los egresados del Liceo y a otros jóvenes del barrio que se quieran sumar al programa. Es así que ahora los gurises que participan son más grandes y están cursando, en su mayoría, el segundo ciclo de secundaria (bachillerato o UTU).

Desde fines de enero el Centro Juvenil abrió sus puertas con una propuesta especial para preparar los exámenes. Juan Pablo Gil, Coordinador del Centro Juvenil nos comenta que ahora “estamos en pleno período de exámenes, para eso tenemos profes de distintas materias ayudando y acompañando a los gurises para prepararlos.”

Luego, durante el año la propuesta se centra en el acompañamiento educativo y personal. “Contamos con nuestro espacio de estudio guiado por Micaela, la educadora referente y por varios docentes” comenta Juan Pablo. “También tenemos una propuesta de 12 talleres opcionales. El adolescente se compromete a venir al menos 3 días a estudiar y luego puede elegir los talleres que más le interesen.” La propuesta de talleres cuenta con deporte, cocina, teatro, robótica, hidroponia, periodismo, empresas juveniles entre otros.

De esta manera, el Centro Juvenil es un importante complemento a la educación formal. Por una parte contamos con docentes de varias asignaturas para apuntalar los contenidos adquiridos en el liceo o UTU; y por otro lado un equipo de educadores y técnicos abocados a acompañar la vida del joven. En este sentido Juan Pablo nos comenta: “realizamos varias visitas a los centros educativos donde están cursando los chiquilines para hablar con los adscriptos, preguntarles cómo lo ven, cómo se desenvuelven y conocer de qué manera podemos aportar. Con el mismo objetivo realizamos visitas a las casas para estar cerca de las familias y poder pensar estratégicas en conjunto”.

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