13.08.19

Conviviendo con otros en un encuentro deportivo

Estudiantes del Liceo de Centro Educativo Providencia participaron de la competencia de atletismo organizada por la Secretaría Nacional de Deporte el 23 de julio en la pista oficial de Atletismo “Darwin Piñeyrúa”. En esta jornada los estudiantes se encontraron con chiquilines de otras instituciones educativas, “son experiencias muy positivas, siempre el salir, participar de la competencia y sobre todo encontrarse con otros”, explica Gianella Arbiza, profesora de educación física.  El objetivo de estas experiencias es trabajar tanto el sentido del esfuerzo y la superación personal, cómo la convivencia en el marco de una sana competencia, el competir con otros desde un lugar educativo y positivo.

Los estudiantes de Providencia se prepararon en clase y tuvieron una clasificación interna, después una clasificación con los colegios de AUDEC (Asociación Uruguaya de Colegios Católicos), para así llegar al torneo departamental. “Nosotros participamos seis o siete chiquilines de la primera instancia a la segunda, para los departamentales clasificaron tres atletas, que estuvieron muy bien porque cada vez es un nivel de exigencia más elevado”, explica Gianella. En la competencia Departamental todos nuestros participantes, Matías, Florencia, y Facundo, tuvieron muy buenos desempeños y experiencias positivas, y Facundo, logró clasificar para en octubre participar de las competencias a nivel Nacional. “Competimos en salto largo, en lanzamiento de bala, en resistencia, 1200 metros y 2800, 150 metros”, cuenta Gianella.

En este proceso los estudiantes hacen un lindo proceso de aprendizaje y de superación, en el que se ponen objetivos, “lo que buscamos mucho es el esfuerzo de los chiquilines, que se entusiasmen y que quieran mejorar, progresar, superarse. La idea es que no bajen los brazos”, cuenta Gianella. Como cuenta Facundo, “hice mi esfuerzo entrenando en Provi y fui logrando hasta llegar hasta acá, me costó mucho”. Todos tuvieron grandes aprendizajes y, los que no llegaron a clasificar, tienen la oportunidad de volver a intentarlo el año que viene. Para lograrlo, se requiere practicar mucho y también trabajar el manejo de los nervios y, sobre todo, lo motivacional. “Lo motivacional siempre se trabaja porque en el atletismo parte mucho de la mente, la resistencia si no la trabajas con la cabeza y mentalmente no llegas”, explica Gianella.

A nivel interno, fortalece el vínculo entre los estudiantes. “Está muy bueno porque además como vamos de distintas clases, de distintos niveles, interrelacionan pila, se ayudan mucho, cuando uno está compitiendo el otro está alentando, dándole para adelante, ya sea si le fue bien o le fue mal, de levantarle el ánimo,  ‘somos uno, es todo Provi, se contagian entre ellos”. Cuando vuelven de la competencia en el Liceo están todos expectantes de recibirlo y saber cómo les fue, “los reconocen, y los aplauden y ellos cuentan su experiencia, positivas o negativas, pero las cuentan y fomentan esas ganas”, narra Gianella. El momento de llegar y compartir buenas noticias es el que Facundo más disfruta, “lo que más me emociona es llegar y compartir con mis compañeros y con mi familia y ver que se ponen contentos”. “Ahora, los estudiantes están soñando con que Facundo, luego de participar de la competencia a nivel Nacional, clasifique para las Sudamericanas, que son en noviembre, “sueñan con él, con que llegue al Sudamericano, dicen Te imaginas Facu en el Sudamericano, representando a Uruguay por Provi. También ellos viven el triunfo de sus compañeros como propios”, explica Gianella. A menos de dos meses de las competencia a nivel Nacional, Facundo comparte que, “estoy muy nervioso, pero mientras más entreno más confiado voy porque todo lleva un esfuerzo. Estoy haciendo lo que me gusta entonces no me voy a tirar para atrás”. 

“Lo más lindo es viajar y conocer lugares y personas nuevas y diferentes haciendo algo que te gusta”, reflexiona Facundo. En este camino se encontraron con estudiantes de distintos liceos como el Seminario, La Mennais, Santa Rita, María Auxiliadora, Clara Jackson, el Ivy Thomas, el St. Patricks, el Logosófico, el Crandon, UTU y también diversos liceos públicos “Ellos cuando van al principio están medio tímidos, pero enseguida empiezan a relacionarse con los demás. Hay atletas de liceos, de colegios, otros que entrenan en clubes, y ellos se empiezan a soltar y a intercambiar y preguntarse. Después vienen y te cuentan «estuve hablando con una del Ivy, con otro del British, o del Liceo tal, y sabés que entrenan de esta manera», es muy rica esa experiencia de ir y competir e intercambiar con otros”, dice Gianella. Facundo, explica que cuando está compitiendo siente que lo alientan estudiantes de los demás colegios: “está bueno porque recién te conocieron pero te apoyan y te dan más ánimo para seguir”. En este sentido, se destaca lo valioso del momento de encuentro entre chiquilines de distintas realidades, y el clima de apertura y convivencia que se vive, “hemos sido siempre bien recibidos, la distancia se acorta en el mismo momento que están compitiendo. Nos abrimos mutuamente las puertas entre las instituciones y a veces hay una brecha muy grande que cuando estás ahí en el momento de la competencia no existe. Hemos tenido colegios que nos han alentado, a Matías, por ejemplo, estudiantes y docentes de otros liceos lo alentaron y lo motivaron. Se vive ese clima donde nos ayudamos y nos apoyamos entre todos, sin importar de qué liceo seas”, cuenta Gianella. Facundo. 

Para Providencia es fundamental intercambiar con otros colegios a través de estas competencias, que permiten a los estudiantes vivir una experiencia de aprendizaje, de superarse y trabajar el valor del esfuerzo en la vida cotidiana, y de compartir en el encuentro con otros, es parte del aprender a convivir. “Hemos tenido las puertas abiertas para encontrarnos con todas las instituciones que participan de la competencia. Me parece que es muy rico para la institución que los chiquilines puedan intercambiar fuera de su entorno, de su lugar, que salgan un poquito de su zona de confort y se sientan recibidos por otros, el salir afuera el poder ver otras realidades y ver que al competir somos todos iguales”, concluye Gianella. 

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