18.05.18

“La casa es nuestra”

¡Providencia está de fiesta! Y no es para menos, arrancó la ampliación de la capilla…

La historia de Providencia está profundamente traspasada por aquella frase del Padre: “Cuántas veces lo pequeño e insignificante ha sido el origen de algo grande, lo más grande”. Hace unos 24 años, un grupo de misioneras de la Campaña de la Mater Peregrina conoció lo que estaba haciendo Lucía, una exalumna del colegio MTA en Nueva Helvecia que hacía varios años se había mudado al Cerro. Lucía colaboraba desde su casa con la catequesis de la Parroquia San Rafael recibiendo a los niños del barrio en la calle La Vía. (Por iniciativa de las Misioneras y Voluntarias, construyeron una ermita de la Mater frente a la casa de Lucia, ella fue testigo de comuniones, pesebres y muchas celebraciones en el barrio.)

En 1994, por invitación de las misioneras, se acercaron a participar algunos voluntarios de la rama Familiar de Montevideo, que interpretaron la invitación y como un signo Providente de Dios que los invitaba a comprometerse con el lugar y con las personas del barrio. Es así que decidieron sumarse a la iniciativa de Lucía y trabajar junto a  otros vecinos del barrio construyendo un espacio socio-educativo para los niños de la zona. En un principio realizaban un espacio de catequesis y poco a poco incorporaron un espacio educativo en el que los niños podían hacer los deberes y se brindaba una merienda diaria.

Dos años después, el Movimiento de Schoenstatt fundaba la Asociación Civil Providencia, con el propósito de acompañar y sostener el trabajo que de a poco había ido creciendo. Actualmente asisten a Providencia 400 niños, jóvenes y sus familias que participan de 4 programas educativos: Club de Niños, Liceo, Centro Juvenil y Formación para el trabajo.

Algo importantísimo y central de nuestra identidad nos estaba quedando chico! El oratorio, lugar ideal para el encuentro personal con la Mater y con Jesús, lugar donde sentirnos cobijados, que nos ha recibido muchas veces para poner familias,  situaciones difíciles, alegrías y sueños en manos de Dios…

Así que con el esfuerzo de muchos y con una enorme alegría y emoción, podemos festejar que las obras para ampliar la capilla han comenzado, y lo más disfrutable: lo estamos haciendo entre todos.

El papá de dos chiquilines del Liceo, que trabaja en la construcción, vino a darnos una mano para sacar la pared de yeso que dividía el oratorio con la biblioteca. Un grupo de voluntarios del Colegio ISASA nos va a ayudar el próximo fin de semana con la pintura, mientras que los distintos grupos de catequesis del Club de Niños y del Liceo ya están apropiándose del espacio para realizar celebraciones y jornadas de reflexión. Es así que en mayo, con el Padre Leo Burone (párroco de la zona y capellán de Providencia) celebramos Misa todos los miércoles a las 11hs.

Estamos muy contentos por este camino que comienza, y mayor satisfacción nos da el hecho de que providencialmente la capilla va tornándose un lugar para recibirnos a todos gracias al trabajo de padres, chiquilines y voluntarios.

Si te queres sumar a esta transformación, y está dentro de tus posibilidades, te invitamos a ponerte en contacto con Flor Ortigoza (florenciaortigoza@providencia.org.uy) o con Rosina Armanino (rosina.armanino@gmail.com).

¡Nada sin Ti, Nada sin Nosotros!

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