28.04.22

Lo rico y complementario de la educación formal y no formal

El involucramiento comunitario, la articulación con otras instituciones, el poder construir con otros actores de la sociedad, son claves fundamentales del trabajo diario de Providencia. En este sentido, poder construir y trabajar con las instituciones de educación formal a la que asisten los chiquilines que concurren al Club de Niños y Centro Juvenil, se hace fundamental para acompañar su trayectoria educativa.

El carácter complementario a la educación formal de estos programas, poder compartir las vivencias de cada centro e instrumentar estrategias conjuntas, permite acompañar de la mejor manera las trayectorias educativas de los chiquilines. De este vínculo complementario nace una oportunidad para promover la continuidad en el sistema educativo formal.

Esto necesariamente implica “diálogo constante, estar cerca, ponernos a disposición”, señaló Laura Voituret, directora general de Providencia. 

En este sentido, desde el Club de Niños se busca potenciar el trabajo que desarrollan los maestros de las escuelas y los educadores de Providencia, a quienes se les comparte información pertinente sobre el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Se busca articular y coordinar su accionar pedagógico con el de las escuelas públicas a las que concurren los niños y niñas. 

El Club de Niños funciona por la tarde y asisten 113 niños y niñas, que en la mañana concurren a diversas escuelas públicas de la zona. Con el objetivo de acompañarlos en el desarrollo de su trayectoria escolar, Providencia trabaja a través de diferentes metodologías de enseñanza- aprendizaje como es el Aprendizaje en Base a proyecto, con el fin de ofrecer espacios de disfrute y de aprendizaje que complementan la propuesta de la escuela.

Dentro del plan de trabajo con las escuelas, realizamos al menos tres visitas al año en las que: presentamos nuestra propuesta educativa, compartimos información relevante sobre los procesos de los estudiantes y buscamos espacios donde pensar estrategias juntos. Trabajamos tanto con los maestros de aula, como con los maestros comunitarios y los equipos de dirección. “Con los maestros de aula intercambiamos ideas, propuestas y procesos de los chiquilines, por otro lado con los maestros comunitarios y los equipos de dirección articulamos todo lo relativo al abordaje familiar, pensamos juntos como acompañar mejor a las familias. Esto tiene una potencialidad enorme, dos equipos pensando y enriqueciendo sus prácticas para acompañar mejor a los chiquilines, dos equipos complementando sus fortalezas y poniéndolas al servicio de los chiquilines y las familias en conjunto. Eso tiene una potencia enorme!”, destacó Laura.

Una red de contención que acompaña

Desde el Centro Juvenil estamos construyendo el vínculo con los liceos y UTUs de la zona a los que concurren los adolescentes. Este año asisten a Providencia 70 jóvenes en la tarde, que en la mañana asisten a otros centros de educación formal. 

El Centro Juvenil es un espacio de referencia en donde los chiquilines cuentan con un espacio de estudio diario, tutorías para fortalecer las áreas claves del aprendizaje y talleres que responden a sus intereses y motivaciones. El objetivo es acompañar a los chiquilines, reforzar sus aprendizajes y que sea a la vez un espacio de disfrute que pueda asegurar que culminen el segundo ciclo de estudios y proyectarse hacia la educación terciaria, la inserción laboral o la concreción de sus proyectos personales.

Asisten chiquilines que en muchos casos conocemos desde que ingresaron al Club de Niños, lo que permite que podamos aportar todo ese conocimiento para crear estrategias junto a los referentes de los liceos y UTUs a las que asisten.

Florencia Cruces, coordinadora del Centro Juvenil, destacó estos primeros encuentros con las instituciones, “Desde el comienzo de año, salimos a recorrer los Liceos y UTUs, en estos encuentros con las direcciones y adscriptos recibimos una respuesta super positiva, abiertos a trabajar en equipo entendiendo las fortalezas de cada una de las instituciones y el potencial que hay en este trabajo articulado”. 

Esta articulación nos permite enriquecer el trabajo con los chiquilines, tener una mirada más amplia y más herramientas para acompañarlos mejor durante el año.

Esta red que contiene ayuda a que los chiquilines visualicen que hay una línea de trabajo única, que estamos todos trabajando en el mismo sentido y que el objetivo es acompañarlos a cada uno en su camino”, resaltó Florencia.

Seguimos construyendo vínculos, creciendo y acompañando a los chiquilines buscando entender sus distintas vivencias y recorridos educativos, lo que redunda en un trabajo más cercano y con una visión más amplia para continuar caminando junto a ellos.

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