Nos volvemos a encontrar
Luego de las vacaciones de enero, Providencia se vuelve a llenar de vida con propuestas adaptadas al verano y a cada uno de nuestros programas educativos, retomando paso a paso, la vuelta al año lectivo.
Algunas de las propuestas de verano son el Plan de Verano para el Club de Niños y el tránsito educativo para los estudiantes del liceo.
Como todos los años, los estudiantes del Club de Niños comienzan su vuelta de las vacaciones con el Plan de Verano ya en enero. Se trata de una propuesta de paseos, talleres y actividades donde se busca que los chiquilines disfruten con sus compañeros y educadores, fomentando el disfrute, el trabajo en equipo y la convivencia. “Se busca tener una propuesta que resulte atractiva para los chiquilines y los motive a seguir viniendo, aprovechando lo importante de vincularse con sus otros compañeros” señaló Ignacio Garbarino, educador del Club de Niños.
Durante el Plan de Verano se busca “cambiar la propuesta respecto al resto del año, que es más rígida en lo que tiene que ver con los horarios, talleres y actividades por clases. Las propuestas son, por lo general, más recreativas y favorecen la integración de todas las edades” señaló Ignacio. Uno de los días, los chiquilines disfrutan de distintos campeonatos y torneos de tejo, basketball, ping pong e incluso un torneo de videojuegos. Otro de los días, disfrutan de distintos talleres que ellos mismos eligen; taller de reciclaje, taller de scouts, construcción de juguetes.
Otra de las actividades que se suma al Plan Verano y que los chiquilines disfrutan mucho es el paseo a la playa o al Parque Capurro. Este año, se pudo sumar también un paseo a La Muralla que ofrece una propuesta con piscina donde los niños pudieron disfrutar toda una tarde de juegos en el agua con sus compañeros y educadores. “Hay un enfoque puesto en el derecho de los chiquilines a tener espacios de dispersión y juego” explicó Ignacio.
Otro de los cambios específicos y sumamente importante para los chiquilines es el cambio del horario del comedor. Durante el año escolar, todos los chiquilines del Club de Niños disfrutan de una rica merienda y, antes de irse, de una merienda-cena. Durante el Plan de Verano, como no cuentan con el comedor de la escuela a la que asisten, en Providencia se les ofrece una comida cuando llegan al almuerzo.
Por otro lado, desde el 13 de febrero al 6 de marzo los estudiantes del liceo tuvieron su tránsito educativo, se trata de la primera instancia de encuentro en el calendario educativo, la cual busca realizar la transición entre el verano y el comienzo del año lectivo, y en el caso de los estudiantes que ingresan, también es una oportunidad importante de acompañar el tránsito entre la escuela y el liceo. Como comentó Agustina Berchesi, directora del liceo, “en las tres generaciones hay un foco importante que tiene que ver con volver a trabajar la convivencia, la grupalidad, después de dos meses y medio me vuelvo a encontrar con todos mis compañeros durante casi ocho horas en un salón. Es importante volver a los hábitos diarios, que se acuesten más temprano, se levanten más temprano. Es una perfecta transición entre estoy terminando el verano y tengo que empezar las clases”. Luego agregó “hacemos mucho foco en actividades grupales, recreativas, en entender cómo pasaron el verano los gurises, hay muchos momentos de espacios de escucha”.
Este año, y durante el tránsito educativo, participaron nuevamente los profesores de Enseña Uruguay quienes realizaron sus prácticas en Providencia, llevando adelante los talleres de ciencias, inglés, derechos humanos y ciudadanía, habilidades emocionales y escritura creativa.

