13.08.19

Programa de Formación Laboral: Un puente entre el mundo educativo y el mundo del trabajo

Desde 2018 el Centro Educativo Providencia trabaja en conjunto con Fundación Tienda Inglesa en un Programa de Formación Laboral que construye oportunidades para que jóvenes entre 18 y 29 años de la zona Cerro Oeste puedan acceder a un espacio de formación y acompañamiento para ingresar y mantenerse en un entorno laboral formal. Hasta la fecha, 191 jóvenes han realizado la formación y un 84% han recibido oferta laboral luego de haber atravesado las distintas etapas del programa. Creo que es una riqueza para Providencia poder completar el ciclo de crecimiento de una persona, desde los 45 días de vida con la casa comunitaria, próximamente con el CAIF, hasta los 29 años que abarca este programa de formación para el trabajo, acompañar ese arco de crecimiento es muy importante para la zona y para la identidad y espiritualidad que inspira a Providencia”, afirma Juan Pablo Gil, coordinador del Programa de Formación Laboral.  

El Centro Educativo Providencia acompaña a los jóvenes del programa durante 5 meses y medio: 5 semanas de formación transversal, 5 semanas de formación específica y los 3 primeros meses de experiencia laboral.  Cada nuevo grupo, conformado por 60 jóvenes, comienza cuando el anterior está transitando de la formación transversal a la específica. “Es una iniciativa re importante porque nos dan la oportunidad a muchos jóvenes de conseguir un trabajo, que es lo que necesitamos”, explica Fernanda que está finalizando la formación específica. 

Primero, entonces, se realiza la etapa de formación transversal, en donde el objetivo es trabajar en las habilidades blandas de los estudiantes, que son sumamente necesarias para obtener y conservar un trabajo. “Una de las líneas que atraviesa estos talleres es el tema de descubrir la responsabilidad personal, la capacidad de autoeducarse, de responder ante los otros por la palabra dada, y un espíritu de superación permanente. Eso es lo que intentamos transmitir en esta etapa”, explica Juan Pablo Gil. Se realizan distintos talleres que motivan la reflexión del proyecto personal y buscan profundizar sobre el trabajo colaborativo, fortalecer la motivación y la permanencia en el entorno laboral. “Hacemos también algunos talleres que son de conocimiento del mundo del trabajo, que son especialmente dirigidos para los más jóvenes, que necesitan entender la diferencia entre un esquema de funcionamiento de centro educativo y el mundo laboral”. También trabajamos algunas competencias instrumentales cómo informática, matemática e idioma español.  

Luego, los estudiantes inician la etapa de formación específica, que se realiza en las distintas sucursales de las empresas con las cuales trabajamos (Tienda Inglesa y Oroser), rotando por los distintos sectores: panadería, fiambrería, carnicería, frutas y verduras, salón, cajas y depósito, durante otras cinco semanas. Allí los jóvenes realizan una práctica formativa laboral en la cual se articulan talleres teóricos y prácticos que les permiten aprender el funcionamiento de los diferentes sectores, descubrir sus fortalezas y destrezas, y poner en práctica todo lo aprendido. Al finalizar las cinco semanas de formación específica, los estudiantes que se desempeñaron activamente y demostraron una actitud positiva, comienzan a trabajar como empleados de alguna de las dos empresas (Tienda Inglesa y Oroser). “Es una oportunidad de poder ayudar a mi familia, que tanto tiempo me ayudaron a mi, ahora va a ser una buena experiencia para ayudarlos a ellos”, dice Andrea, que actualmente está finalizando la formación específica. El objetivo es poder, durante todo el proceso de formación, “crear caminos de conexión entre educación y trabajo, y también un estilo de ser trabajador, que pasa por la responsabilidad personal, por el esfuerzo, por tomar conciencia y el buen discernimiento cada uno, según sus circunstancias, para poder potenciar sus capacidades”, cuenta Juan Pablo.  

Desde el comienzo de la formación transversal hasta luego de tres meses de estar trabajando en las empresas, los educadores del Centro Educativo Providencia realizan un acompañamiento cercano de los distintos procesos personales. “La transición al mundo del trabajo no se produce solo con conocimientos y necesita seres humanos concretos que ayuden a sostenerlo”, afirma Juan Pablo al respecto. Acompañamos el proceso de formación a través de entrevistas personales, visitas a los hogares y a las sucursales en la que se encuentran formando o trabajando según la etapa, comunicación periódica y realización de diferentes evaluaciones en conjunto. El objetivo es poder acompañar a los jóvenes, orientarlos frente a problemáticas que se les plantean y motivarlos cuando se enfrentan a nuevas dificultades. “El acompañamiento significa no solo poder darle una lógica educativa a todo el proceso, sino también estar ahí para orientar en muchos ámbitos, en temas de organización familiar y cuidado, en temas de orientación vocacional, de decisiones u orientaciones más concretas , en el tema de los vínculos”, cuenta Juan Pablo. Al finalizar los tres meses, ellos han logrado adquirir autonomía para manejarse y adaptarse al entorno laboral. “El acompañamiento es un apoyo que tienen, que busca potenciar a los participantes en el uso de los recursos personales y locales también de la zona en la que viven para fortalecer los aprendizajes, para insertarse mejor en el mercado laboral y continuar en el logro de sus metas”, afirma Juan Pablo. 

El Programa de Formación Laboral surge en el año 2016 en Providencia, y “surge de la demanda de jóvenes de la comunidad, de muchos hermanos o familiares de estudiantes que venían a Providencia o vecinos, que se acercaban con una preocupación muy grande por la dificultad para acceder a empleos formales y de calidad. Surge entendiendo que el desempleo juvenil es una de las problemáticas más grandes de la zona y entendiendo que el camino es trabajar juntos generar herramientas que permitan a los y las jóvenes más vulnerados acceder a empleos de calidad y sostenibles, que les permitan desarrollarse y crecer” cuenta Laura Voituret, coordinadora de Desarrollo Institucional. A partir del 2018 “con la alianza realizada con la Fundación Tienda Inglesa, y con el proceso de diálogo y construcción en conjunto surge la posibilidad de estructurar y formalizar una experiencia que venía siendo desarrollada gracias a muchos voluntarios. A partir de ahí comenzamos un nuevo camino juntos, generando un programa de formación laboral donde se complementan la formación en habilidades transversales e instrumentales, con habilidades específicas para el ingreso al mercado laboral”, comenta Laura. Ha sido un proceso de muchos aprendizajes y de complementariedad de miradas. “Ese espíritu de aprendizaje mutuo es  bien importante. Cuando esas cosas ocurren es una ganancia para el participante, porque el acompañamiento es mejor, la formación que el programa hace es mejor, pero también nos enriquece a nosotros como centro educativo, como obra social comunitaria y también fortalece a las empresas integrar estos nuevos enfoques y maneras de entender la transición de los trabajadores jóvenes al mundo del trabajo”, afirma Juan Pablo. Es por eso que “tenemos la intención de seguir creciendo, y de esta forma poder ampliar la oferta de capacitaciones con nuevas empresas u organizaciones y la propuesta para jóvenes con diferentes perfiles e intereses”, continúa Juan Pablo. “Les doy las gracias porque sé que le está sirviendo a muchísima gente. Ahora estoy estudiando deporte y recreación, y también quiero estudiar psicología y mi idea es seguir trabajando para poder pagar mis estudios”, cuenta Melina, que participó del primer grupo y actualmente está trabajando en Tienda. 

Para Providencia es fundamental poder acompañar la vida de la comunidad en la que está inserta y para lograrlo, es clave seguir profundizando en el trabajo en conjunto con distintos actores de la sociedad, encontrando puntos en común y potenciando lo más valioso que tiene cada uno para aportar en la construcción de nuestro país. “Tener un trabajo significa muchísimo porque creo que con esto puedo salir adelante”, reflexiona Sebastián, participante del programa. 

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