Semana de la Virgen
Cada año, el viernes más cercano al 18 de octubre, celebramos el día de la Virgen. Este año quisimos dar un paso más, y como un día no era suficiente para celebrar y agradecer todo lo que vivimos en Providencia, ¡decidimos celebrar durante toda una semana!
“Celebramos a María como manera de agradecerle todo lo que vivimos en Providencia y todo lo que ella hace acá. ¡Sin la Virgen no sería lo mismo! La semana de la Virgen es una instancia para agradecer esa historia que comenzó a unas cuadras de Provi, en la casa de una vecina, y que 22 años después nos da infinitos motivos para dar gracias y compartir como comunidad educativa.”, comentó Flor Ortigoza, Coordinadora de Pastoral.
La semana de celebraciones arrancó el sábado 8 con una intervención de voluntariado para arreglar, junto con los vecinos, la Plaza del barrio Nuevo Amanecer (a pocas cuadras de Providencia). El lunes, los chiquilines del Liceo que se preparaban para la primera comunión tuvieron un retiro; el martes, familias, chiquilines y educadores fuimos a arreglar la ermita donde por iniciativa de una vecina, Lucía, comenzó Providencia: limpiamos el lugar y lo arreglamos, para darle la importancia que tiene para nosotros. El miércoles, los alumnos de 5º y 6º del Club de Niños y del Liceo, junto a algunos educadores, salieron a misionar por el barrio, a visitar a las familias de la zona, e invitarlos a participar de las celebraciones.
El jueves, ya metidos en la recta final, varios alumnos del Liceo tomaron la primera comunión. Pablo, uno de los alumnos que ese día recibió la primera comunión comentó: “ese día me comían los nervios. Pero cuando estaba por tomar la comunión y vi que el cura venía hacia mí dije: ‘mis nervios no me tienen que arruinar el día. Tomé la comunión y ¡Pah! me sentí tan contento”.
El viernes fue el gran día: desde el medio día comenzamos con algunas actividades recreativas para los chiquilines, y a las 17:00 hs tuvimos la misa de acción de gracias que celebró el Card. Daniel Sturla. “Contar con la compañía de Sturla ese día fue una gran alegría y le dio un toque de calidez a la celebración. Es lindo sentirnos abrazados por una Iglesia de Montevideo que acompaña la vida”, comentó Flor Ortigoza.
Después de la misa, tuvimos el tan esperado acto cultural. A la entrada, una exposición de los distintos trabajos que se realizaron en los talleres durante el año o para este evento y una presentación de las actividades que realizamos en los 3 programas educativos, daba la bienvenida a los visitantes. Posteriormente tuvimos la presentación del acto cultural, en el que a través de algunos de los talleres en los que participan los chiquilines (teatro, arte, patín, música) se buscó representar esa historia de Providencia que ha ido creciendo y desarrollándose, así como el árbol va creciendo desde una semilla pequeña. Después de la celebración, Verónica, hija de la señora Lucía, comentó “mi mamá nunca hubiera imaginado que lo que ella arrancó en algo tan pequeño, terminaría en una obra tan grande”

