10.09.19

Intercambiando prácticas educativas

El sábado 17 de agosto un equipo del Club de Niños, integrado por educadores y estudiantes, participó de la VII edición de la «Feria de buenas prácticas educativas» del centro educativo Santa Elena presentando una experiencia de trabajo en aprendizaje basado en proyectos. Además, publicamos un artículo que resume la experiencia y sus principales reflexiones en el libro «Experiencias de centros estatales y privados 2018» del Instituto de Educación Santa Elena Montevideo. Patricia Orlando, coordinadora pedagógica del Centro Educativo Providencia, comparte que lo más valioso de estas experiencias es la posibilidad de “intercambiar con otros y conocer experiencias innovadoras que se están haciendo en centros públicos y privados. Conocer y motivar docentes que tienen muchas ganas de buscar nuevos caminos para que los chiquilines aprendan, y en este caso en la feria de este año la oportunidad de escuchar a los chiquilines, niños, niñas y adolescentes compartir su experiencia de aprendizaje”. 

Este año la feria consistió en la exposición de algunas prácticas presentadas por los centros educativos el año anterior “se invitó al docente que había escrito la práctica, junto con los alumnos, a exponerla. Hubo mucho de los propios estudiantes compartiendo su vivencia de aprendizaje”, explica Patricia. En el caso del Centro Educativo Providencia, compartimos una experiencia de ABP realizada en 2018 en el Club de Niños denominada “Deporte de campeones”. “Fue un proyecto en donde se le proponía a los chiquilines la situación hipotética de que el Comité Olímpico Internacional abría inscripciones para nuevos juegos que se pudieran presentar en las olimpiadas de Tokio 2020, entonces con ese desafío de generar un nuevo deporte que no existiera, los chiquilines trabajaron durante cinco semanas”, explica Patricia. Los docentes arman los grupos de estudiantes y los acompañan en el proceso de aprendizaje, “despertando en los chiquilines el deseo de aprender, garantizando que tengan las herramientas para hacerlo, e incentivándolos a identificar qué están aprendiendo y cómo están aprendiendo”, agrega Patricia. Es una experiencia en donde se fomenta el trabajo colaborativo, “lo que más me gustó fue trabajar con nuestros compañeros, porque cuando estábamos en grupo era como que al principio no nos gustaba porque no pudimos elegir nosotros a los compañeros. Entonces trabajamos con compañeros que nunca habíamos trabajado y fue muy lindo trabajar en equipo, con los que no nos conocíamos mucho nos empezamos a llevar bien”, explica  Romina de primero. La implementación de la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) es un camino en el que Providencia está profundizando (ver más), para el cual contamos con el apoyo de la Fundación Reaching U , “uno de los aspectos en los que nos está apoyando es en el desarrollo de la metodología del aprendizaje basado en proyectos sobre todo enfocado en el liceo pero dándonos la posibilidad constante de pensar la propuesta educativa en su totalidad e identificar cómo estas metodologías pueden generar sinergias entre el Club de Niños y el Liceo”, explica Patricia.

Para el centro educativo es un gran reconocimiento que una de nuestras prácticas haya sido seleccionada para integrar el libro y  para ser presentada a otros centros. Escribir el artículo implico “mucho intercambio, ida y vuelta, correcciones, y buscar materiales para nutrir la experiencia vivencial con fundamento teórico que sustentara lo que se estaba haciendo. Cuando la mandamos y aceptaron para la feria fue una muy buena noticia y un reconocimiento a los educadores del proceso que habían hecho”, explica Patricia. Luego, cuando este año nos invitan a ser una de las voces que comparte su experiencia, también fue un motivo de alegría y orgullo tanto para educadores como para estudiantes. “Ahora somos famosas, aparecemos en un libro», cuenta Yasmín, estudiante de primero de Liceo que participó en el proyecto. 

Los estudiantes disfrutaron mucho la instancia de compartir con otros lo que habían aprendido, “fuimos a contar la experiencia que tuvimos cuando creamos nuestro deporte y fuimos a contar cómo lo creamos. Lo que más nos gusto fue la experiencia porque nunca habíamos ido”, comparte Romina, estudiante de primero.  “Al principio teníamos mucha vergüenza pero después cuando estábamos hablando se nos fue. Nos divertimos y estuvo lindo contarle a otros los que hicimos y después escuchar a niños de otros lugares”, reflexiona Yasmín. Patricia comparte que “el momento clave fue cuando nos entregaron los libros y todos los gurises se sentaron como locos a buscar donde estaba la experiencia de Provi en el libro. Y cuando encontraron que estaba y estaban sus deportes y sus nombres, se pusieron muy felices”. 

Para nosotros es fundamental participar de instancias como la “Feria de buenas prácticas educativas” y socializar nuestras prácticas con otros centros educativos. “Sin duda genera ganas en otros docentes que no han tenido la oportunidad de compartir sus buenas prácticas. Es una línea de trabajo clara que venimos haciendo este año, de seguir identificando buenas prácticas acá en Providencia, impulsar a la gente a que las escriba y presentarlas, con total confianza de que son buenas prácticas. Es una linda oportunidad para hacer un aporte a la educación, de reconocer buenas prácticas a la interna y tener la generosidad de compartirlas con otros”, concluye Patricia. 

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